lunes, 6 de febrero de 2017

CONCIERTO EN COMMODORE BALLROOM, VANCOUVER, BRITISH COLUMBIA (CANADÁ). (1/2/2017).


INTRO:
- Heading South on the great North road (Acústica)
- Where do you go? (con The Last Bandoleros)
SETLIST:
- Synchronicity II
- Spirits in the material world
- She’s too good for me
- One fine day
- I can’t stop thinking about you
- Englishman in New York
- Down, down, down
- Pretty young soldier
- Petrol head
- Fragile
- Message in a bottle
- Ashes to ashes (Joe Sumner)
- 50.000
- I’m so happy I can’t stop crying
- So lonely
- Walking on the moon
- Desert rose
- Roxanne / Ain’t no sunshine
ENCORE 1:
- Every breath you take
- Next to you
ENCORE 2:
- The empty chair (Acústica)
COMENTARIO:
Nadie esperaba a estas alturas la vuelta de Sting al rock, habían transcurrido 13 años desde que editó “Sacred love” y desde entonces sus nuevos trabajos fueron como él mismo define “esotéricos”. Ni siquiera la reunión de Police había hecho que le picara el gusanillo, y continuó por la misma vía. Un estupendo musical que fracasó en Broadway y que bebe de sus raíces logró sacarle del bloqueo compositivo, pero para nada era lo que esperaban/deseaban sus fans. Su nuevo trabajo “57th & 9th” es probablemente su disco más accesible desde “Ten summoner’s tales”, y ha sido mejor recibido por la crítica que por el público.
Sting se pasó los últimos 4 meses de 2016 promocionándolo sin descanso por todo el mundo. Con este concierto en Vancouver se daba el pistoletazo de salida a la gira más rockera de Sting en años, que además se celebraba en recintos mucho más íntimos de lo acostumbrado. Concretamente en el Commodore Ballroom había tocado con Police en mayo de 1979 y febrero de 1980, antes de que su éxito se disparara.
Inesperadamente fue el propio Sting quien abrió su concierto con el más autobiográfico de sus últimos temas, “Heading South on the great North road”, lo tocó a solas con su guitarra antes de dar paso a los teloneros, a los cuales también se encargó de presentarlos. La banda de San Antonio, “The Last Bandoleros”, fueron los primeros en tocar, 5 temas, uno de ellos con la participación de Sting. Después sería su hijo primogénito, Joe Sumner, quien presentaría dos de las canciones que ha compuesto en solitario, al margen de su banda “Fiction Plane”.
Sting con una pequeña banda de acompañamiento consistente en dos guitarras, bajo y batería, tiró de artillería pesada, dos temas policiacos bien conocidos por todos, “Synchronicity II” y “Spirits in the material world”. Otra sorpresa sería la inclusión de “She’s too good for me”, con un solo de acordeón a cargo de Percy Cardona, uno de los cinco Bandoleros. También muy destacada la adaptación reggae a la que se ha sometido el tema “I’m so happy I can’t stop crying”, como bien recordarán era un tema de inspiración country que llegó a grabar incluso Toby Keith.
Antes de “50.000”, esa elegía a los mitos del rock caídos en batalla, tocaría recordar a uno de los más grandes, Bowie, Sting acompañó al bajo a su hijo Joe en una inesperadísima versión de “Ashes to ashes”. De “57th & 9th” se tocarían 8 de sus 10 temas (tan solo se quedaron fuera “Inshallah” y “If you can’t love me”). “I can’t stop thinking about you” y “One fine day” llevan camino de convertirse en los dos himnos del álbum, aunque el público también disfrutó de otras maravillosas y finadas composiciones como “Pretty youg soldier” o “Down, down, down”.
Como broche final ahora se había sustituido el habitual “Fragile”, que se tocó a mitad del show, por “The empty chair”, tema que Sting compuso para honrar la memoria del fotógrafo americano Jim Foley, asesinado salvajemente durante la Guerra de Siria. Este tema opta al Oscar a la mejor canción, y Sting le otorgó el lugar que se merece.
Esa misma mañana Sting estuvo haciendo promoción en la emisora GoCountry 105 FM aunque su concierto en Vancouver no contaba con entradas desde prácticamente el mismo momento de anunciarse el tour, que de momento cuenta con más de 70 fechas en más de 25 países diferentes.
MÚSICOS:
Sting (Voz y bajo), Dominic Miller (Guitarra), Rufus Miller (Guitarra) y Josh Freese (Batería).
TELONEROS:
Joe Sumner y The Last Bandoleros.
AUDIENCIA:
1.000 espectadores.